Segundo Pilón

Después de la ruta de las Cascadas del Purgatorio, donde hubo más porcentaje de pista que de sendero y en la que nos quedamos con ganas de alguna trialera más con la que disfrutar, decidimos visitar al día siguiente una de las bajadas más emblemáticas de Cercedilla: el 2º Pilón.

Para esta jornada de MTB, no disponemos de mucho tiempo, por lo que decidimos establecer el origen y destino de la ruta en el área recreativa de las Dehesas, que nos proporciona un ahorro de tiempo importante respecto a una salida desde el pueblo de Cercedilla y la subida por Vereda Alta, que últimamente estamos convirtiendo en habitual para las rutas que realizamos por la zona.

Nos separan del Puerto de la Fuenfría casi 10km y 430m de desnivel, una subida tendida y cómoda que realizamos por pista. Esta subida es un buen lugar para «hacer piernas» y estupendo para una primera toma de contacto con el mountain bike. De hecho son numerosos los grupos de bikers con los que nos vamos cruzando en el ascenso, y más un domingo de agosto en el que el calor no es excesivo, especialmente por los 1.400m de altitud a los que comenzamos a pedalear.

Nos tomamos la subida con tranquilidad, disfrutando de las magníficas vistas y de la conversación, que nos va acompañando todo el camino. Pasamos junto a la pradera donde se asienta el Albergue de Peñalara, poco antes de cruzar la Calzada Romana. Rodamos entre pinos, que nos protegen del sol, lo cual se agradece en esta época del año. Llegando al arroyo de la Navazuela la carretera de la República gira bruscamente hacia el sureste para llegar a los Miradores.

El Mirador de los Poetas representa un homenaje a dos ilustres escritores del siglo XX relacionados con la Sierra de Guadarrama: Vicente Aleixandre, vecino de Miraflores de la Sierra, y Luis Rosales, afincado en Cercedilla desde 1961. Ambos monumentos son tan sencillos como la grabación en un canchal de unos versos de ambos. Es un lugar donde siempre encontraremos gente, senderistas o ciclistas, que utilizan este punto para tomar un descanso y disfrutar de las vistas.

A partir de los miradores, la pendiente casi desaparece y el ritmo de pedaleo se aviva. El camino cambia de sentido hacia el norte y discurre a los pies del Pico de Majalasna, regalándonos unas magníficas vistas que se pueden disfrutar desde el Mirador de la Reina. Poco más allá se corona el Puerto de la Fuenfría, donde las posibilidades de elegir un lugar por el que continuar una ruta se multiplican: hacia el norte, Fuente de la Reina; hacia el este: Camino Schmid o Carril del Gallo; al sur: Calzada Romana; y al oeste: Calle Alta.

Como nuestro objetivo es bajar el 2º Pilón, tomamos la última de las opciones: al oeste por Calle Alta. Este camino es una pista de similares características a la Carretera de la República, prácticamente plana y a los pies de Cerro Minguete, Peña Bercial, Collado de Marichiva y Peña Águila. Poco después de la Fuente del Astillero, comienza la mágnifica trialera culpable de esta ruta: la Vereda de los Poyalejos, conocida por los bikers como 2º Pilón.

La primera parte de la vereda tiene un desnivel importante, y un cúmulo de piedras y raíces que convierte la senda en complicada y divertida hasta llegar al famoso «paso del árbol» o «paso de la piedra», que debe sus nombres a las dos trazadas posibles, en las que hay que poner fe, velocidad y el peso bien atrasado si no quieres ver como tus huesos dan contra el suelo. A partir de este punto, la vereda se simplifica, aunque sigue teniendo flow, irregularidades y pendiente.

Como todo lo bueno, la bajada se hace breve, y nos deposita en el Camino de los Campamentos, para que lo remontemos hasta llegar de nuevo a las Dehesas, donde con una amplia sonrisa en nuestros rostros disfrutamos de una merecida opcional antes de regresar a casa.

Fabien Barel y Brook MacDonald

Una vez más, un vídeo de Fabien Barel, esta vez en Val d’Isere, en los Alpes franceses. Fabien comparte imágenes con la estrella del DH Brook MacDonald en los senderos y rocas de estas impresionantes montañas.

¿Qué le gusta a Brook? ¿Qué lo motiva? Al igual que cualquier mountain biker, le inspira el paisaje, el aire de la montaña, y la experiencia de puro all-mountain que podemos disfrutar en este vídeo. Como dice en la película, las montañas son enormes, a diferencia de cualquiera de las que puede encontrar en su país natal, Nueva Zelanda.

Y como siempre, la camaradería propia de los riders juega un papel central en la película de Fabien. Compartir unas risas, algo de comida, y una bebida hacen que cualquier día en la montaña sea aún más especial.

La actitud positiva de Brook y el placer de rodar por estos magníficos parajes duró varios días, en los que logró la motivación suficiente para apuntarse su primera victoria UCI en DH, celebrada en Val d’Isere sólo 5 días después de la grabación de esta película.


Cascadas del Purgatorio

Iniciado ya el mes de agosto, las pocas unidades flowriders que aún no hemos abandonado Madrid para disfrutar de nuestras merecidas vacaciones, y algunos otros que ya regresan de ellas, decidimos rodar a lo largo de una ruta que destaca más por sus vistas y paisajes que por el carácter endurero que habitualmente buscamos.

Partimos del Real Monasterio de Santa María del Paular, actual abadía benectina y antiguamente monasterio cartujo, con una temperatura de 20º, algo poco habitual en esta zona durante la época estival. Rodamos por pista en busca del sendero que nos llevará hasta las Cascadas del Purgatorio. Lo encontramos después de pedalear durante algo más de 3km po la pista paralela al río Lozoya. El buen tiempo ha atraído a numerosos grupos de senderistas que disfrutan, como lo hacemos nosotros, de la temperatura y la belleza de la zona.

La senda que nos lleva hasta las cascadas es estrecha y está plagada de piedras y raíces,que  en algunas zonas nos obligan a empujar la bici. Subimos hasta encontrarnos con el arroyo del Aguilón, al que acompañamos hasta llegar a las Cascadas del Purgatorio, un paraje idílico que es un auténtico placer para los sentidos: el rumor del agua, el olor a naturaleza, el exultante verde de la vegetación… Paramos un rato para disfrutar del lugar y hacer algunas fotos.

Nos cuesta reemprender la marcha, la paz que proporciona el lugar pugna con las ganas de seguir montando, pero estas últimas son más fuertes y vencen en la lucha, así que tomamos de nuevo la senda, ahora de bajada y con más posibilidades de ser ciclada casi en su totalidad. Desembocamos de nuevo en la pista que nos trajo desde el monasterio, para continuar en una ascenso sin descanso que nos llevará hasta la Morcuera.

La pista es larga, ancha, de buen firme y expuesta al sol, pero la altitud y la moderada temperatura nos permiten «consumirla» en poco tiempo, a buen ritmo y cómodamente. Dos horas y media desde que salimos, y 20km después, hemos alcanzado el albergue de la Morcuera, a 1.740m de altitud. Ahora toca descender unos metros por asfalto hasta el Raso de los Toros para tomar la pista que nos llevará hasta la cuerda que queremos rodar y que va uniendo diferentes cerros hasta el Hontanar.

La cuerda es una senda al este de la Majada del Cojo, que aparece y desaparece y que une El Boquerón, Peñas Viborizas, Peña Mingomolinera, Navalasierra, El Espartal y el Cerro del Águila. Un sube y baja divertido que pone algo de pimienta a una ruta tan pistera como ésta. Disfrutamos estos 8km de sendero, tanto en sus tramos de bajada como en los de subida y llaneo, teniendo que adivinar, en algunos casos, por donde discurre.

Tras descender el último tramo de la cuerda desde el Cerro del Águila, giramos hacia el noroeste para dirigirnos hacia el Hontanar y la pista que nos depositará junto al embalse de Pinilla. La pista es rápida, con algo de piedra suelta y en un continuo descenso que nos permite alcanzar una velocidad un tanto peligrosa. Lamentamos que la pérdida de desnivel no sea sobre piedras, surcos y raíces, pero no todas las rutas pueden/deben ser iguales, y en ésta todas las irregularidades del terreno que nos ofrecía ya habían sido degustadas.

En pocos minutos llegamos a Pinilla del Valle, población desde la que llanearemos en dirección Alameda del Valle primero, Oteruelo del Valle después, Los Grifos a continuación y Rascafría para finalizar, donde tomamos una merecida cerveza antes de consumir los últimos metros hasta los coches, en el Real Monasterio de Santa María del Paular.

Vyro Crankset

¿Te imaginas que en lugar de cambiar del plato grande al pequeño (o viceversa) fuese el plato el que cambiase de tamaño? Vyro Crankset lo ha hecho posible creando un juego de bielas con un solo plato, que aumenta o disminuye su diámetro en función de las necesidades del biker en cada momento, utilizando un pulsador como el de un desviador standard.

Ahora que en el mercado podemos encontrar transmisiones 3×9, 2×9, 2×10 y 1×11, el último invento de SRAM, aparece este revolucionario método que dejará a más de uno boquiabierto. Las ventajas parecen claras: sin saltos de cadena, cambio más rápido y eficiente, menor peso…

¿Estaremos frente al futuro de las transmisiones o se quedará en una mera anécdota o un producto marginal? El tiempo nos lo dirá…


Ortiz, Bambi, Calvario y Whistler

Ortiz, Bambi, Calvario, Whistler… son cuatro de los muchos nombres emblemáticos conocidos por los bikers que han rodado por Cercedilla y Navacerrada, en la Sierra del Guadarrama. Éste es uno de esos lugares donde resulta muy difícil no cruzarte con algún ciclista cualquier día del año. La razón es obvia, es un spot que se adapta a la práctica de cualquier modalidad de MTB, y a diferentes niveles de técnica y condición física. Pero quizás también éste sea su handicap: demasiada gente, sobre todo los fines de semana.

Por esta razón decidimos plantear una salida por la zona un jueves, donde la posibilidad de «tropezarte» con alguien en los senderos se minimiza. Rodaremos por senderos míticos de la zona oriental de Cercedilla y norte de Navacerrada, buscando piedras y raíces, tanto en las bajadas como en las subidas. Salimos del polideportivo del pueblo, para atacar la primera y menos divertida subida del día: la Barranca.

Los primeros kilómetros hasta la Fonda Real son por pista, bastante expuesta al sol, con buenas rampas que te hacen entrar en calor rápidamente, sin contemplaciones, así que los abordamos con ritmo tranquilo y de charleta. La pista continúa desde la fonda después de cruzar una portilla, ahora ya algo más protegidos del sol por los árboles y acompañados por la gran cantidad de ganado.  Desembocamos junto al antiguo hospital de tuberculosos, ahora en ruinas y del que se ha restaurado uno de sus edificios para alojar una Escuela de Hostelería.

Unos cientos de metros más del asfalto por el que empezamos a rodar junto al hospital y llegamos a las puertas del Hotel La Barranca, en el que se alojó la selección francesa de fútbol en los mundiales del 82, razón del asfaltado de este tramo. Poco después el asfalto desaparece, convirtiéndose en una pista forestal, junto al área recreativa donde se encuentra «De Pino a Pino», un parque de aventuras con tirolinas, puentes movedizos, lianas…

Poco después encontramos el cartel que nos indica el principio de la Senda Ortiz, una sendero estrecho que ascendemos, con escalones, piedras y raíces encajado en un tupido bosque y en el que hay que tener precaución con los senderistas. Ésta es una de las subidas más bonitas de la sierra de Madrid. No es sencilla, pero tampoco excesivamente técnica ni física. Tras casi 2 kilómetro y medio de sendero se llega a la alta explanada (1.640m) donde en su día se ubicó el Real Hospital de Guadarrama, donde, antes de ser dinamitado, se rodó la película «La Noche de Walpurgis» en 1970.

Tras un merecido descanso, hacer alguna foto y disfrutar de las magníficas vistas, dirigimos nuestras «monturas» hacia la primera bajada de la mañana: un sendero trialero, estrecho y revirado, conocido como Bambi. La bajada es bastante pronunciada y está algo sucia, pero se disfruta si sabes gestionar adecuadamente los surcos y raíces que la adornan. Como casi todo aquello que se disfruta, el descenso nos sabe a poco, y en un momento nos encontramos ya junto al Ventorrillo, en la M-601.

Ahora toca enfrentarse a la segunda subida del día, el Calvario, casi 3 kilómetros y medio de subida continua, que es su primera parte es una pista ancha y de buen firme, complicándose y pronunciando su desnivel en su tramo final. No es una subida complicada si tienes buenas piernas y sabes jugar con los pesos en un par de rampones algo más técnicos. Y como todo esfuerzo tiene su recompensa, tras conquistar el final del Calvario, toca disfrutar de una de las mejores bajadas de la zona: el Whistler.

Nos cruzamos con un par de «descenders» al inicio del Whistler, que estaban haciendo remontes aprovechando el tren que une Cercedilla con el puerto de Navacerrada. Uno de ellos abandonaba por problemas en su horquilla. También compartimos bajada con unos bikers con bicis de freeride, a los que dimos distancia para tener un descenso limpio. Y como es habitual, el Whistler no defrauda: multitud de piedras, cientos de raíces, curvas… todo lo que un endurero busca en una senda. Y todo ello en un marco incomparable: un tupido bosque cuajado de vegetación por el que discurre el río Navalmedio.

Tras el último vadeo del río, concluida ya la bajada y con un buen subidón de adrenalina, afrontamos los últimos kilómetros que nos separan del coche por los senderos de Navalmedio, pensando ya en las cervezas que nos esperan. Completamos la jornada en el Romantic, en Guadarrama, donde damos buena cuenta de un par de cervezas y uno de esos «bocatas king size » de los que allí hacen gala. Una perfecta jornada más de puro MTB.