ICEdot puede salvarte la vida

¿Ruedas tu solo por la montaña? ¿Has pensado alguna vez que ocurriría si en caso de una caída no pudieses ponerte en contacto con nadie por ti mismo? Un nuevo sistema de seguridad para ciclistas ha aparecido en el mercado pensando en esta circunstancia: ICEdot. Se trata de un sensor en forma de pegatina que se adhiere al casco, y que, en caso de impacto, envía una orden de forma inalámbrica a nuestro móvil, para que éste haga una llamada de emergencia al número que previamente hayamos designado.

El sensor tiene en cuenta diferentes datos tales como la velocidad, movimiento, cambios de fuerzas, impacto… para evaluar la posibilidad de una caída. En el caso en que el sistema determine que se ésta se ha producido envía por bluetooth una alerta a nuestro smartphone, que nos avisa y que si no es detenida antes de 30 segundos realiza una llamada al numero prefijado con los datos de la hora y lugar del accidente.

Una idea más con la que podemos salir airosos de una situación comprometida.

Enduro en La Sierra de la Cabrera

La Sierra de la Cabrera es una subcomarca de la Sierra Norte de Madrid formada por los municipios de Bustarviejo, Valdemanco, La Cabrera, Cabanillas de la Sierra, Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias, Venturada y Navalafuente. En ella se encuentran picos como el Mondalindo, el Cancho Gordo y el Pico de la Miel. A sus pies numerosas sendas y trialeras que convierten a esta zona en un lugar ideal para la práctica del enduro con nuestras mountain-bikes.

La zona no tiene mucha altura y es aconsejable rodar por ella sólo con temperaturas moderadas. El verano está dando sus últimos coletazos y los termómetros nos indican que ya podemos disfrutar de las magníficas trialeras de la Cabrera, así que el pasado sábado nos dirigimos allí con nuestras monturas para dar rienda suelta a nuestras suspensiones.

Navalafuente es el lugar elegido como inicio y fin de la ruta, acabar con la trialera final que nos deja en esta población siempre te deja un muy buen sabor de boca. Los primeros kilómetros los rodamos por una pista ancha y de buen firme en su mayoría, a excepción de unas decenas de metros pedregosos. La subida es tendida, y sirve para ir calentando los músculos que a estas horas de la mañana aún están algo dormidos y bastante perezosos. Rodeamos el Pendón por el este y nos dirigimos hacia las proximidades de Bustarviejo para bajar la primera senda de la jornada. Un sendero sin demasiadas pretensiones, con poca pendiente y sin ninguna dificultad técnica, pero divertido y disfrutón para empezar.

El sendero nos deja en el puente del ferrocarril que pasa sobre la carretera a Bustarviejo, por la que rodamos unos metros antes de desviarnos a la izquierda para tomar el camino del Molino Cimero que va hacia el Pornoso. Desde allí tomaremos la pista para subir al Medio Celemín, el punto más alto de la ruta, a  1.325m de altitud. La subida a este puerto se realiza por una pista tendida, cómoda y nada exigente que invita a la típica charleta donde intentamos arreglar el mundo.

El Medio Celemín se ha convertido en un mirador desde el que se contempla, al oeste, el laderón del Regajo, el cerro más alto de los que vienen del puerto de Canencia; al este, Cancho Gordo, el más alto de la sierra de la Cabrera; y, al norte, en la depresión del Lozoya, Buitrago. Desde este punto salen un par de sendas trialeras, algo secas en esta época del año, con algunos buenos lanchares, zonas de piedra suelta y algunos surcos que te obligan a mantenerte alerta si nos quieres darte un revolcón. Disfrutamos mucho nuestro reencuentro con las piedras madrileñas, que hemos tenido medio abandonadas con nuestras aventuras estivales.

La bajada nos ha dejado en las inmediaciones de Valdemanco, y ahora toca rodar por una trialera a los pies del Cancho Gordo que en su primera parte es de subida y en la segunda de bajada. Senda típica de la zona, flanqueada en todo momento por matorral bajo y salpicada por una buena cantidad de piedras que proporcionan trabajo a las suspensiones y placer a los bikers. Este camino nos acerca al Convento de San Antonio, para enlazar con la trialera que sale desde allí y que consideramos imprescindible en cualquier buena ruta diseñada por la zona.

Un par de pasos técnicos sobre los lanchares y muchos metros de senda estrecha y rota nos va aportando la adrenalina que venimos buscando y que nos provoca esa sensación de felicidad nada fácil de describir con palabras. El sendero nos deja en la carretera que une la Cabrera y Valdemanco. La atravesamos para tomar el camino que, paralelo al arroyo del Albalá, nos conduce hasta la cantera de la M-631, donde enlazaremos con la última trialera del día: el balcón de Navalafuente.

Esta última trialera, de un par de kilómetros de longitud, la rodamos rápidos y disfrutando de cada una de las irregularidades que nos ofrece el terreno. Conocemos ya cada una de las piedras, los surcos y los pasos de tantas veces que hemos rodado sobre ella. En pocos minutos nos encontramos en las calles de Navalafuente, dirigiéndonos hacia la terraza donde solemos refrescarnos con una buena cerveza. Ruta corta pero intensa rebosante del flow que nos caracteriza.

Conquistando nuevos spots

Durante el mes de agosto, los flowriders hemos salido de nuestro habitual ámbito de actuación para conquistar nuevos spots repartidos por toda la geografía española. En un verano en el que los pirómanos y los imprudentes han decidido destruir una buena parte de los montes españoles, nosotros hemos salido a disfrutarlos, respetarlos y a descubrir nuevos rincones para mostrarlos a todos aquellos que quieran rodar junto a nosotros. Hemos estado en el Pirineo aragonés (Ribagorza y Sobrarbe), en el Valle de Arán, en Cantabria, en Asturias, en Galicia… la bandera Flow Riders ha ondeado por todo el norte de nuestra península.

La Ribagorza es la zona más al este del Pirineo aragonés y la recorren importantes ríos como el Ésera, Isábena, Noguera… que han originado valles de gran belleza. Las grandes cimas del norte (Aneto y Posets), las sierras interiores y exteriores (Turbón, Mongay y Cotiella) y los ríos, afluentes, barrancos y congostos caracterizan el paisaje de la zona. Dos son los puntos desde los cuales iniciamos nuestras pedaladas: Graus y Benasque. Desde Graus configuramos un par de rutas, sin demasiada complicación ni técnica ni física, pero con unas vistas increíbles y algunos rincones cargados de encanto.

En la primera de ellas rodamos hasta Grustán, un bello pueblo abandonado en un cerro a 868m de altitud, desde el que se divisan los Pirineos y los valles del Ésera y del Isábena. Los restos de las grandes casas, edificios auxiliares y de la iglesia románica son dignos de dedicarles unos cuantos minutos y algunas fotografías. Excepto algún tramo de sendero pedregoso para entrar y salir del pueblo, se rueda por pistas forestales, algunas de ellas plagadas de pequeñas piedras que van saltando a nuestro paso.

En la segunda de las rutas desde Graus, nuestro objetivo era encontrar la ermita de San Miguel de los Templarios. El templo, de mediados del siglo XII, se haya oculto en un denso pinar, la techumbre está hundida por completo, pero las gruesas paredes del perímetro se mantienen en pie hasta el arranque de la bóveda. El ábside no se conserva íntegro. La puerta está semi-enterrada, pero conserva su arco de medio punto y sus jambas a ambos lados. Aunque existen muchas indicaciones de cómo llegar hasta la ermita, no es sencillo encontrar el sendero si no lo conoces, pero una vez que lo haces no tienes más que seguirlo para salvar el barranco y disfrutar de este lugar tan idílico y relajante. El sendero es divertido y técnico, con algunas zonas donde no queda más remedio que empujar la bici y otras donde el arrojo es imprescindible si no quieres bajar de ella.

La comarca de Sobrarbe presenta una zona norte montañosa surcada por los valles de los rios Ara, Cinca y Cinqueta. La zona central está ocupada por diversas depresiones como Broto, Fiscal, Arcusa, La Fueva. Al sur aparecen las sierras prepirenaicas de Guara y Olsón. Nos encontramos ante un espacio definido por su elevada altitud y por su topografía accidentada: el 62 % del territorio se encuentra a más de 1.000m de altitud,  el 31% se sitúa entre 601 y 1000m y sólo un 6% del territorio está situado entre 401 y 600m. de altitud.

Realizamos una ruta desde Aínsa, población conocida por su famoso centro BTT Zona Zero. Nos decidimos por una de las míticas rutas endureras de la zona, País de Lobos, con un recorrido muy trialero que atraviesa el barranco de Sieste, el espectacular bosque del Sabinar y Solans de Caballera hasta ascender al punto más alto: San Velián y Morcat. Desde allí descendemos hacia Luparuelo y al cauce de un afluente del río Ena. Desde el barranco volvemos a Solans de Caballera con alguna zona de porteo. Después descendemos hasta Guaso y regreso a Aínsa. Senderos entre robles y pinos, con  piedras, escalones, curvas reviradas, grandes losas… enduro en estado puro!

Abandonamos el Pirineo aragonés para dirigirnos al Valle de Arán, comarca leridana situada en los Pirineos centrales y tiene la particularidad de ser un valle de vertiente atlántica, por lo que su río principal, el Garona, se abre paso por tierras aquitanas para ir a desembocar a Burdeos (Francia). El esquí y los deportes de nieve tienen un extraordinario prestigio en la zona, por su situación geográfica que condiciona un clima mas frío, las instalaciones como Hoteles, Turismo Rural, Gastronomía junto con la estación de Esquí de Baqueira Beret son principalmente la fuente de ingresos del Valle de Aran. Actualmente, se está consolidando como un destino turístico durante todo el año por su atractivo y belleza natural, actividades al aire libre y los deportes de aventura.

Dos rutas más por la zona, la primera de ellas desde Arties (población muy próxima a Baqueira Beret), realizando un recorrido muy divertido entre bosques con grandes desniveles, hasta la antigua estación de La Tuca, a 1.800m de altitud y en el término de Betrén, muy cerca de Viehla. Una ruta donde se disfruta de paisajes increíbles y vistas espectaculares y difíciles de olvidar. El segundo recorrido por el Valle de Arán, es una ruta catalogada como negra, saliendo desde Viehla y realizando una ascensión muy dura, con rampas del 25% que castigan las piernas y el ánimo y con una bajada impresionante a través de un bosque de robles hacia el túnel de Viehla, dejándonos disfrutar de unas magníficas vistas de todo el valle.

Dejamos el Pirineo para dirigirnos hacia el oeste, en concreto a Cantabria, realizando una clásica ruta que comparte tramos del Soplao con caminos muy «flow» por el bosque de Ucieda. Una ruta de unos 80km en la que podimos admirar el bonito pueblo de Bárcena Mayor y darnos un merecido homenaje en el restaurante de Corre Poco, un clásico para los flowriders cuando vamos a enfrentarnos al Soplao.

El siguiente destino de nuestro periplo veraniego se sitúa en la costa gallega, en concreto en Baiona. Esta población posee un entorno inigualable, destino de mar con las mejores playas de arena blanca y fina de la ría de Vigo y montañas verdes,  que nos han permitido seguir montando en las vacaciones en un entorno fresquito y húmedo, que nos hacía recordar sensaciones invernales después de este seco verano que llevamos en Madrid.

Las «rutas gallegas» rutas han discurrido por el monte de A Groba, situado a espaldas de Baiona dirección a Laguardia. En él existen numerosos senderos, pistas y demás caminos que recorren todos estos montes, en los que, además, se pueden visitar lugares especiales como es de los ”petroglifos“ (grabados rupestres de la edad de bronce practicados en las rocas), la Poza y el Curro de Mougás y, como no, las buenas bajadas, algunas de ellas bien trabajadas por los riders locales, como la que discurre escondida en el bosque desde Chanda Lagoa a Baredo con peraltes, piedras, pasarelas de madera,  saltos grandes y pequeños..y , zonas con mucho flow  y que también sirve de escenario para una prueba formato avalancha que se celebra aquí cada año llamada” Grobaixada”.

Nuestras últimas aventuras estivales nos llevan hasta Asturias, donde algunos flowriders participaron en el II Maratón de la Comarca de la Sidra. La prueba tuvo lugar en Villaviciosa, población asturiana cuna de la sidra. Esta prueba ha sido mountain bike en toda regla, como las de antaño, aquellas en las que hacer “patea bike” y cargar la bici al hombro era lo normal, donde las trialeras técnicas y llegar a lugares prácticamente inaccesibles era el “picante” de la ruta. Pruebas de antes, que los bikers de 30 para arriba empezamos a echar en falta en estos tiempos de tanto Open de circuito rodador y rápido, o pruebas extremadamente largas y sí, muy duras, pero hechas para carreteros, sin dificultad técnica.

Al final de los 250 participantes inscritos, consiguieron finalizar 202, donde nosotros entramos entre los 40 y pico primeros y con una sonrisa en la boca de lo que disfrutamos en tramos como la “bajada del Tuerto”, de la que ya nos habían hablado, y a la que las fotos que vimos no hacen justicia en comparación con la realidad, simplemente espectacular. Y para rematar, una ruta por los Picos de Europa antes de volver a casa.

Y después de tanta aventura y tanta conquista, volvemos a nuestros lugares de origen, donde el reencuentro da lugar a compartir todas nuestras vivencias y a volver a rodar todos juntos con las baterías bien cargadas para el «inicio del nuevo curso».

Enduro way of life

Tras un largo período dedicado exclusivamente al descenso, ahora se ha volcado, esencialmente, a la práctica de enduro. Aurélien Knecht ha seguido a Jordan Baumann para presentarles el vídeo «Enduro way of life». El principio es simple: el enduro no encuentra límites y nos ofrrece la cara más auténtica del MTB.

Las imágenes están grabadas en la Alsacia, gracias al apoyo inestimable de los patrocinadores de Jordan durante el año 2012: Magura, Giant, Culture Vélo Cernay, Sabma Group, Notubes y RavX.

Poneos cómodos y disfrutad de estos 4 minutos de imágenes de puro flow…

¿Avalanchas de nieve?… nos gustan más sobre ruedas

En breve se celebrará la última prueba de la Big Ride Powered by Cannondale, en esta ocasión la organización apuesta por el Bikepark de la Estación de montaña de Manzaneda (Ourense). A diferencia de las dos primera pruebas celebradas en formato enduro (Cercedilla y Tui), la tercera y última prueba se disputará en formato avalancha y decidirá el pódium definitivo de este campeonato de Overmountain.

El circuito, de 14 km de recorrido y 1000 m de desnivel, será catado por los riders el sábado 8 de septiembre, fecha en la que se llevarán acabo los entrenamientos oficiales y la manga clasificatoria, culminando la prueba en la jornada del domingo con las dos mangas finales.

Más información en: http://www.bigridechampionship.com/e_manzaneda.php.