¿PEDALEAR EN EL FRÍO INVIERNO?

Todo es cuestión de equiparse adecuadamente. El 21 de diciembre comienza oficialmente el invierno, y aunque ya hemos tenido días de mucho frío incluso de nieve en ciertas zonas, ahora es cuando empieza la parte más dura de la temporada para los amantes de la bicicleta. El frío es capaz de convertir una estupenda ruta en una auténtica pesadilla. Los que ya hayan experimentado las gélidas temperaturas sobre la bici probablemente estén de acuerdo en que las partes del cuerpo que más sufren son los pies y las manos. Una buena ropa técnica es indispensable para no volver al coche tras el primer km de ruta, y una prenda indispensable para disfrutar de la bici en invierno son unos buenos guantes.

La marca BBB, ha creado una línea de ropa cuya finalidad es proporcionar CIT (Calor, Impermeabilidad y Transpirabilidad), dentro de la misma se incluyen los guantes UltraZone BWG-24, diseñados para proteger tus manos en todas las condiciones invernales posibles. La protección total se consigue gracias a las 3 capas que conforman el guante:

  • Capa interior con forro interior pre-cosido para un ajuste cómodo y máximos aislamiento térmico.
  • Capa Hytex transpirable de membrana de poliuretano PUR, resistente al agua y a prueba de viento.
  • Capa externa de tejido TriLite en el frente y poliéster en la palma.

Adicionalmente los Ultrazone BWG-24 presentan una forma precurvada de 70˚ en los dedos e inserciones de gel de silicona, ingredientes que proporcionan un ajuste perfecto en el manillar. Pero las ventajas no acaban aquí, una toalla anti-humedad en el pulgar permite secar el sudor y un puño extra largo con forma anatómica y con correa de velcro convierten a estos guantes en un elemento indispensable en tu equipación de invierno.

Ah! Y no te preocupes por las tallas, el UltraZone BWG-24 está disponible en las tallas XS, S, M, L, XL, XXL y XXXL y su precio de venta recomendado es de 45,50 €.

¿Practicas MTB en otros países?

Si eres de los que disfruta viajando a otros países para practicar tu deporte favorito, esta noticia te interesa. Lowdown MTB, es una aplicación desarrollada por Lowdown, un pequeño estudio con base en Dublin que desarrolla aplicaciones multiplataforma de gran calidad. Para desarrollar esta app específica sobre MTB, el equipo de Lowdown ha contado con la implicación total de Victor Lucas, un fotógrafo y cámara freelance, especializado en ciclismo de montaña y deportes de aventura que ha desarrollado su trabajo para revistas y clientes en todo el mundo durante más de 12 años.

Esta app permite localizar y orientarte en 25 de los mejores lugares de Europa para la práctica del MTB a lo largo de 9 países, incluyendo opiniones de expertos, imágenes impresionantes, nivel de dificultad de las rutas, tipos de pista, horarios de los remontes procede y mucha más información que la convierten en una perfecta guía interactiva para la planificación de viajes de MTB por Europa. 

Aunque actualmente sólo está disponible para iPad, en breve estará disponible para otros dispositivos tipo iPhone y Android.  

Para más información: www.lowdownmtb.com.

Discos de freno de carbono

Los discos de freno realizados con fibra de carbono no son nada nuevo. Discos construidos a partir de una combinación de carbono y materiales cerámicos han sido utilizados por las industrias de automoción y aeroespacial desde hace décadas, pero el traslado de esta tecnología a las bicicletas está siendo lento y plagado de numerosos problemas. Dos ingenieros creen haber desarrollado un producto que soluciona estos inconvenientes, mientras que proporciona un rendimiento de frenado sustancialmente mejor que cualquier otra tecnología actual en el mercado.

Aaron Stephens y Gore Josh son dos consultores independientes de diseño que han trabajado en innumerables proyectos. Ambos son ciclistas, pero eran personas ajenas a la industria de la bicicleta. Ambos incorporaron mejoras de «su cosecha» a sus propias bicicletas, pero fue un accidente grave de mountain bike lo que impulsó la creación de Kettle Cycles y el desarrollo de su primer producto: los discos de freno de carbono.

Pero existían tres problemas interconectados que aún no se habían resuelto satisfactoriamente: el grosor del disco, la disipación de calor y la consistencia de frenada. El grosor del disco era un obstáculo significativo. Los materiales utilizados tienen que ser muy rígidos y capaces de disipar el calor con un espesor de entre 2 y 2,5mm. También está el rendimiento sobre mojado: la humedad en la superficie y en el propio carbono puede degradar significativamente la potencia de frenado.

Pero Stephens y Gore afirman haber desarrollado una compleja mezcla de materiales, procesos de fabricación y químicos que hacen que sus discos no presenten ninguno de estos problemas. El acrónimo utilizado para el nombre de los discos responde a los materiales utilizados: carburo de silicio, cerámica y carbono. El carburo de silicio se utiliza para proporcionar la mordedura. Un compuesto cerámico se utiliza para disipar el calor (la compañía afirma que los rotores SiCCC puede tolerar el calor mucho más que los discos de acero y hacer un mejor trabajo para disiparlo). Finalmente, la fibra de carbono de alto grado se utiliza para formar la estructura del disco.

Los discos SiCCC se puede utilizar con las pastillas sinterizadas y orgánicas estándar. Existen dos versiones de los discos SiCCC: el diseñado en de una sola pieza, llamado SFL, que pesa unos escasos 55 gramos para un tamaño de 160mm; y el de dos piezas, llamado SIC, que utiliza una araña de carbono remachada a la pista de frenado, con un peso de 60 gramos para el tamaño de 160mm. El SFL tendrá un precio de 99$, mientras que el SIC coistará 79$. En comparación, un disco de 160mm Shimano XTR pesa 120 gramos y cuesta 65$.

Está previsto que Kettle Cycles comience a comercializar este producto en enero de 2013. Podéis ver el funcionamiento de los discos en este vídeo:

Flow Riders: monitores titulados

Robledo de Chavela. Sábado 22 de septiembre 2012, 9 de la mañana. Los flowriders llegamos  al polideportivo de Robledo de Chavela para asistir al Curso de Monitor-Guía MTB organizados por la Escuela Española de Mountain Bike y la Federación Madrileña de Ciclismo. Decenas de bikers descargan sus bicis de los coches en la calle del polideportivo, tantos que nos induce a pensar que el curso coincide con alguna marcha o carrera; pero no, preguntamos a uno y nos confirma que van al mismo sitio que nosotros. Raro.

Una vez depositadas las monturas en un cuarto del polideportivo especialmente habilitado para guardarlas, acudimos al salón de actos del recinto, donde ya hay bastante gente (unos 80 en total). Decidimos, rememorando nuestros ya lejanos tiempos de estudiantes, colocarnos en la fila donde mejor se aprovechan las clases: la última.

Empieza el discurso inicial de Ricardo, el director, al que sigue el módulo teórico sobre guiado de grupos. Varios módulos teóricos y un breve desayuno después. Por fin, cogemos las bicis para hacer la prueba de nivel, que consiste en un mini circuito con varios montículos y un tablón de unos 2m de longitud y anchura decreciente (25cm por un extremo y 10cm por otro), de forma que hay que pasarlo en los dos sentidos. Dudu Cuesta evalúa a cada uno de los 80 bikers, haciendo 4 grupos en función del nivel demostrado en la prueba: A, B, C y D.

Hacemos diversos ejercicios, cada uno con un monitor, mientras acaban las evaluaciones: juegos de habilidad (muy divertidos) y repaso de la teoría sobre la preparación de una ruta guiada. Acto seguido, y después de haber tomado un pequeño refrigerio, comenzamos la ruta del primer día: son unos 15kms muy sencillos, con una pequeña subida inicial, unos ejercicios (incluyendo salto de escalones) en la Ermita, que coincide con el punto más alto, y finalizamos con una bajada por una pequeña trialera, que pone algo de picante a tan intrascendente ruta. Tanto que unos de los monitores da con sus huesos en uno de los pasos delicados.

De vuelta en el polideportivo, aún nos quedan varios módulos teóricos, de entre los cuales destacaríamos el de Marketing aplicado a la creación de empresas relacionadas con el MTB.  Muy interesante y muy bien explicado por Félix, uno de los monitores. Nos deja un sabor agridulce el último del día, módulo dedicado a la organización de rutas extremas. Interesante materia, pero que podría haber sido bastante más aprovechado.  Aquí acaba el intenso primer día.

El segundo día comienza a la misma hora, las 9.00h am.  Una pequeña introducción en la sala y, esta vez sí, comenzamos con la práctica de guía de grupos.  Nos dividimos en 4 grupos, esta vez por orden de dorsal y salimos a la montaña, guiando el grupo de 2 en 2 (uno de monitor de cabeza y el otro de cierre) para pasar el examen.  Así, todos tenemos la ocasión de practicar la guía de un grupo numeroso (unas 20 personas), ante la atenta mirada del monitor que nos evalúa.

En mitad del ejercicio, paramos para pasar otros dos exámenes de obligatorio cumplimiento: subida de trialera con un montón de piedras y bajada por trialera de gran pendiente, terreno superdeslizante y piedras a tutiplén.  En ambos casos podemos decir que la dificultad es elevada, tanto que en el caso de la subida muy pocos miembros del grupo consiguen subirla entera (por supuesto, varios flowriders estamos entre ellos) y se tiene que bajar el listón, principalmente por lo seco del terreno, que hace que el grip no sea todo lo bueno que hace falta para pasar el trance; y en el caso de la trialera de bajada, los que tienen un menor nivel técnico optan por bajar los pasos más delicados andando… y algunos otros se bajan de la bici involuntariamente: «P’haberse matao».

Todos los integrantes de los flowriders, como no puede ser de otra forma, pasamos con nota estos tres exámenes…¡ya somos monitores de MTB con honores!

Finaliza la jornada, no sin antes tener un gran susto en el último grupo que aún está rodando:  cuando ya se dirigen al polideportivo comienza a caer una intensa lluvia, que acelera el ritmo del grupo…y uno de los miembros del mismo da un salto en un sitio aparentemente inocuo, de tal forma que recepciona mal y sale despedido de su montura, golpeando violentamente el suelo.  Está varios minutos inconsciente y con convulsiones, asustando a todo el grupo.  Se llama al 112 que, demostrando su profesionalidad, soluciona el trance rápidamente.  Noticias posteriores de la organización confirman la positiva evolución del biker.

Comida y entrega de diplomas para cerrar un fin de semana realmente interesante. Cierto que hay muchas luces, pero no menos cierto que nuestro espíritu crítico nos impide dejar de mencionar que también existen algunas sombras que necesitan ser eliminadas para próximas ediciones, según nuestra modesta opinión, a saber: número de participantes, más aprovechamiento de la práctica y menor número de módulos teóricos, detalles de catering y última comida…

ICEdot puede salvarte la vida

¿Ruedas tu solo por la montaña? ¿Has pensado alguna vez que ocurriría si en caso de una caída no pudieses ponerte en contacto con nadie por ti mismo? Un nuevo sistema de seguridad para ciclistas ha aparecido en el mercado pensando en esta circunstancia: ICEdot. Se trata de un sensor en forma de pegatina que se adhiere al casco, y que, en caso de impacto, envía una orden de forma inalámbrica a nuestro móvil, para que éste haga una llamada de emergencia al número que previamente hayamos designado.

El sensor tiene en cuenta diferentes datos tales como la velocidad, movimiento, cambios de fuerzas, impacto… para evaluar la posibilidad de una caída. En el caso en que el sistema determine que se ésta se ha producido envía por bluetooth una alerta a nuestro smartphone, que nos avisa y que si no es detenida antes de 30 segundos realiza una llamada al numero prefijado con los datos de la hora y lugar del accidente.

Una idea más con la que podemos salir airosos de una situación comprometida.