El embalse de El Atazar es el mayor de la Comunidad de Madrid: con una capacidad de 425,3 hm³, representa el 46% del volumen embalsado de la región. Es el quinto embalse en el sentido de la corriente que se encuentra el río Lozoya a su paso y pertenece a la red del Canal de Isabel II. Las poblaciones más próximas que lo rodean son el Berrueco (al suroeste), Cervera de Buitrago (al norte entre sus dos colas) y el Atazar (al noreste).

Los terrenos en los que se localiza el embalse, sobre pizarras, esquistos y cuarcitas, aparecen como relieves de no gran altitud, pero sí agrestes, con pendientes acusadas entre cumbres y profundos valles que dificultan las comunicaciones.

Rutas: existen varias posibilidades en la zona: rodear el embalse desde el Berrueco en sentido horario, con una primera parte plana, rodando junto a la orilla del embalse y otra más complicada, con fuertes pendientes y senderos técnicos; o disfrutar de las trialeras que descienden desde el Cerro de la Torrecilla o Cabeza Antón.

Tipo de terreno: la zona alberga espectaculares formaciones geológicas, montañas, hermosas vegas, dehesas, sotos y riberas y la gran lámina de agua del embalse del Atazar. A las habituales pistas forestales se suman sendas accidentadas y trialeras técnicas y con fuertes desniveles, tanto en subida como en bajada. Aunque se pueden configurar rutas XC, es una zona con grandes posibilidades para el all-mountain/enduro.

Época del año: la vegetación no es demasiado abundante, el paisaje es árido y escabroso, hay pocos bosques, excepto en las zonas de repoblación, en escasos lugares, y en las cuencas de los ríos Puebla y Riato, el resto de la superficie está ocupada por monte bajo: estepa, romero, espliego…, y muchísimas jaras al lado del río Lozoya. Las temperaturas altas del verano y las escasas zonas de sombra, desaconsejan la zona en los meses más cálidos.